Damián soñaba con jugador de fútbol. A los 18 años lo dejaron libre: ése fue su primer fracaso. Quería ser periodista, pero terminó siendo profesor de periodismo, comunicación, epistemología e historia económica. Quedó enamorado del Estado Plurinacional de Bolivia en 2009, cuando viajó por primera vez. Con el tiempo, a ese enamoramiento le sumó una novia cruceña. Escribió una tesis de maestría sobre la construcción de hegemonía de los pueblos indígena-originario-campesinos. Es editor de la revista «Debates Indígenas» y compilador de «Hacia un periodismo indígena», un trabajo un trabajo colectivo en el que 29 autores y autoras interpelan las coberturas mediáticas sobre las problemáticas y luchas de las comunidades aborígenes. En su tiempo libre, viaja de mochilero, hace natación y colecciona marchas y protestas sociales.